Un día me vas a dejar
y a ella también;
lo harás por otro cuerpo
entre tus brazos.
Por sonrisas radiantes
y un rostro terso,
ojos nuevos como la miel.
Vigoroso de amor e ilusiones
no pensarás más en mi,
ni en lo inevitable.
Harás tus maletas para vivir con el sol,
y tu reflejo y el de ella
en el Guadalquivir.
Un día me vas a dejar,
y a ella también;
lo harás por esa vida
que tendra fin
Y yo,
y yo no quiero estar ahí cuando lo hagas.