La luna quieta espera,
el lobo no camina, no llega;
suspendida en el cielo
busca en la tierra su huella.
El lobo no se mueve, no quiere,
la luna llora su ausencia;
-¿tus promesas se mueren?- pregunta,
y sin respuesta el lobo se aleja.
*Escrito la segunda semana de mayo, 2007.